LA CANTINA PRESENTÓ SU LIBRO “29 SABORES DE AGRADECIMIENTO”

Eva Davó, Jaume Vila, Paco Alonso y Vicente Vercher presentaron en La Cantina el libro “29 Sabores de Agradecimiento”, un compendio con algunas de las recetas que la Cantina de Ruzafa ofrece desde este Barrio multicultural. Una obra que cuenta con textos de Vercher, fotografías de Eduardo Peris y portada de Cándido López y que recibe este nombre en homenaje a todo el trabajo llevado a cabo por los voluntarios, más de 900, que se congregaron en este Restaurante para dedicarse en cuerpo y alma a satisfacer las necesidades urgentes de los afectados por la Dana del pasado 29 de octubre.

El libro es un canto a la tradición, a la sostenibilidad, la alimentación equilibrada y al respecto con aquellos agricultores y productores comprometidos con la tierra y el medio ambiente. Como prólogo, la obra contiene una pequeña e ilustrativa introducción de este barrio de constantes contrastes y simbiosis de arte, cultura, gastronomía, ingenio y creatividad.

Detrás de este monográfico se encuentran Eva y Jaume, un matrimonio que confluye perfectamente con una filosofía de vida respetuosa a ultranza con el entorno. Eva dirige esta cocina que es un lienzo de productos de proximidad y reconocimiento a nuestras tradiciones y Jaume el brazo ejecutor que la lleva hasta los clientes de forma apacible y cercana siempre con una sonrisa. Una gastronomía que se confecciona con mucho amor en este local que fue testigo durante décadas de la fabricación de hermosos instrumentos musicales por el gran Vicente Tatay.

Vicente Vercher

La presentación no dejo dudas de la inquietud de esta pareja, como muestra el testimonio de Vicente Vercher, que contemplo estas premisas: “…el libro es un testimonio y un homenaje a la solidaridad y al apoyo mutuo y entendimiento entre todas las gentes..” además de mostrar “…un talento culinario solidario profundo, donde se nota el dialogo con agricultores y pescadores locales o panaderos artesanos, ”. Hizo también alusión a la Cantina como núcleo visible de la solidaridad del Barrio y almacén de esperanza que llegó en aquellas fechas a más de 50 poblaciones afectadas distintas. También reconoció el trabajo de Eduardo Peris, al que elogió de que no se limitara a fotografiar platos de comida sino que ampliase estas miras para captar con sus instantáneas, vibraciones y emociones, reflejando esa calma que respira La Cantina…”.

Paco Alonso

Destaco que desde la Asociación de la Cultura del Almuerzo ya se reconoció la labor de la Cantina con los almuerzos valencianos otorgándole un Cacao d’Or, y el tiempo no ha hecho mas que ratificar la excelente labor que se lleva en este carismático restaurante.

Jaume Vila

Comentó que con repecto a Vercher, ya le transmitió desde un principio lo que tendría que ser este libro, no solo un recetario de cocina sin más, sino un testimonio de todo lo que se vivió en La Cantina en aquellos meses de necesidad. Habló sobre la etimología de la palabra restaurante “restaurar”, cosas que siempre han hecho nuestros mayores sin manual alguno y con el simple objetivo de alimentar y mantener unida a la familia. Siguió comentando que los tiempos han cambiado y ya no se cocina como se hacía antes, así que ellos a través del Restaurante lo que buscan no es solo alimentar, sino que los clientes encuentren ese vínculo con la memoria, con el confort, asumiendo de este modo la responsabilidad para que esta antorcha no se apague.. “…Cocinar para la clientela es para nosotros un gran honor y un pequeño homenaje para los que nos enseñaron estas virtudes…” y añadió “…esta es una obra cocinada a fuego lento y un grito para que la gente aprenda a cocinar, a conocer nuestra huerta, porque la cocina no es privilegio de unos pocos, sino la Alquería en la que todos tenemos la llave.

Eva Davó

Eva comentó que el libro es un agradecimiento a todos aquellos que se congregaron solidariamente en La Cantina, muchos de los cuales estuvieron cocinando para las zonas afectadas, con mejor o peor criterio pero siempre motivados por la necesidad de los demás. Mostro su sorpresa por la respuesta colectiva desde la que se abordaron proyectos y ayudas muy destacadas, hasta entonces impensables en el voluntariado. Añadió además que de todo esto nace una enseñanza vital, no podemos vivir aislados, sino que tenemos que crear comunidad, ayudarnos entre nosotros y ayudar a los demás.

Abordando la alimentación también comentó que esta crea lazos que suelen tener continuidad. Según dijo cocinar es un acto social y tenemos que cuidar de nuestros agricultores y a nuestra tierra, criterio que sigue durante años como integrante del movimiento Slow Food, que rinde homenaje y reconoce estas cuestiones primordiales. También es importante saber de donde y de quienes nos alimentamos, intentando siempre que sea producto local o de proximidad, ya que es un acto de reivindicación y genera economía circular.

La Cantina se encuentra en la Calle Literato Azorín nº 13-A. Teléfono 653 94 40 26