La Garrofera Distribuciones continúa ampliando su catálogo con la incorporación de los vinos de Antonio Serrano, un joven proyecto vitivinícola que trabaja diferentes territorios, variedades y formas de elaboración. Periodistas y profesionales de la restauración tuvieron la oportunidad de conocer algunas de sus referencias durante una cata celebrada en el Hotel Rural 1Respiro, en Serra, en pleno corazón de la Sierra Calderona.
La Garrofera Distribuciones es un proyecto impulsado por José y Mario con el propósito de poner en valor algunos de los vinos más destacados del panorama nacional, tanto valencianos como procedentes de otras denominaciones de origen y territorios vitivinícolas.
En su selección tienen especialmente en cuenta la calidad de los vinos, las características de los terrenos donde se cultivan los viñedos, la climatología y, por supuesto, las diferentes formas de entender la viticultura y la elaboración.
Su eslogan, «Vinos que conectan personas», constituye toda una declaración de intenciones y una invitación a compartir momentos y experiencias con aquellas personas cuya compañía disfrutamos alrededor de una buena copa de vino.
El proyecto de La Garrofera Distribuciones nació hace poco más de un año, pero durante estos meses ha avanzado con paso firme, acercando a un público cada vez más numeroso los vinos de las bodegas que representa.
Bodegas Antonio Serrano se incorpora a La Garrofera
Recientemente, La Garrofera promovió un encuentro entre periodistas, restauradores y profesionales del sector para presentar los vinos de Antonio Serrano, nueva bodega incorporada a su catálogo de distribución y cuyos vinos proceden de diferentes territorios vitivinícolas.
El encuentro tuvo lugar en el Hotel Rural 1Respiro, situado en la Partida Puntal de les Forques, en la localidad valenciana de Serra y a las puertas de la Sierra Calderona.
El establecimiento cuenta con unas magníficas instalaciones para disfrutar del descanso y del ocio en plena naturaleza. Rodeado por la frondosa vegetación de la Calderona, desde sus instalaciones se contempla, en lo alto de la colina, la silueta del Castillo de Serra, conformando un escenario privilegiado para una jornada dedicada al vino.
Un lugar con encanto en la provincia de Valencia que resultó especialmente apropiado para descubrir la filosofía de Antonio Serrano y conocer algunas de sus elaboraciones.
🍇 Una joven bodega que comienza a cosechar reconocimientos
Para adentrarnos en los vinos de Antonio Serrano contamos con la presencia de Juan Carracedo, delegado comercial de la bodega, quien, además de transmitirnos su pasión por el mundo del vino, explicó los pormenores de la filosofía que guía sus elaboraciones.
Se trata de un proyecto muy joven, nacido hace apenas cuatro años, pero que en este corto espacio de tiempo ha comenzado a obtener importantes reconocimientos.
Entre ellos destaca Antonio Serrano Viticultor – Etiqueta Negra, que consiguió situarse en segunda posición en una valoración de Verema, comunidad de referencia dentro del mundo del vino en España que reúne a periodistas especializados, bodegueros, sumilleres, profesionales y aficionados.
Un reconocimiento especialmente significativo para un proyecto con tan pocos años de trayectoria y que pone de manifiesto la evolución que están experimentando sus vinos.
Carracedo explicó que los viñedos con los que trabaja Antonio Serrano se encuentran a altitudes comprendidas entre los 700 y los 1.000 metros, aproximadamente, y cuentan con cepas cuyas edades oscilan entre los 40 y los 105 años.
Durante la presentación conocimos vinos elaborados en distintos territorios, con variedades como Airén, Cencibel, Tempranillo o Godello, antes de dar paso a una interesante cata comentada.
🥂 Antonio Serrano Joven Airén
La cata comenzó con Antonio Serrano Joven Airén, un blanco elaborado íntegramente con Airén (100 %), que presenta un atractivo color amarillo pálido o pajizo, limpio y brillante.
Las uvas proceden de viñedos cultivados a unos 800 metros de altitud, con plantación en vaso. Cuenta con una afinación de tres meses en tinaja de barro y se trata de un vino ecológico y vegano, acogido a V.T. Castilla, con una graduación alcohólica de 12 %.
En nariz, destacan los aromas de flores blancas y fruta de hueso, acompañados de sensaciones cítricas, recuerdos de plátano y notas herbáceas que evocan la manzanilla.
En boca, se muestra goloso, fresco y agradable.
Un vino desenfadado y fácil de beber, perfecto para el aperitivo, el tapeo o simplemente para compartir relajadamente en buena compañía.
Las Marianas
Las Marianas es un vino blanco de guarda elaborado también íntegramente con Airén (100 %) y que ofrece matices muy agradables.
Su elaboración incluye un paso de siete meses por barricas de roble francés y cinco meses de afinación en tinaja de barro, consiguiendo así mayor complejidad sin perder la personalidad de la variedad.
Presenta un color amarillo pajizo con reflejos dorados. Procede de viñedos situados a unos 800 metros de altitud, es ecológico y alcanza una graduación alcohólica de 12,5 %. Está acogido a V.T. Castilla.
En nariz, destaca su carácter mineral, muy relacionado con las características del terreno, acompañado por notas florales y herbáceas, con recuerdos de manzanilla y flores silvestres.
En boca, resulta amplio, agradable y elegante, con un final largo y persistente.
Un blanco con personalidad y vocación gastronómica, apropiado para acompañar diferentes momentos alrededor de la mesa.
🍷 Cencibel Joven
El Cencibel Joven, elaborado a partir de esta variedad —nombre con el que tradicionalmente se conoce al Tempranillo en buena parte de Castilla-La Mancha—, presenta un intenso color cereza con destellos violáceos.
Procede de viñedos situados a unos 800 metros de altitud, con plantación en vaso. Es un vino ecológico y vegano y cuenta con una afinación de tres meses en tinaja de barro.
En nariz, destacan los aromas de frutos rojos, especialmente frambuesas y grosellas, acompañados por notas florales y recuerdos de hierbas balsámicas.
En boca, resulta goloso y refrescante, con buena estructura y un tanino equilibrado.
Armoniza perfectamente con quesos curados, embutidos y diferentes tipos de carnes a la plancha.
🍷 Antonio Serrano Viticultor – Etiqueta Negra
Llegamos a uno de los vinos especialmente destacados de la jornada: Antonio Serrano Viticultor – Etiqueta Negra, precisamente la referencia que consiguió situarse en segunda posición en la valoración de Verema.
Se trata de un coupage de Cencibel (Tempranillo), Monastrell y Garnacha, procedente de diferentes viñedos situados entre los 700 y los 780 metros de altitud.
El vino permanece durante seis meses en tinajas de barro y posteriormente envejece durante 24 meses en barricas de roble español, francés y americano.
Acogido a V.T. Castilla y con una graduación alcohólica de 14 %, presenta un atractivo color rojo cereza con reflejos picota.
En nariz, despliega una interesante complejidad aromática, con fruta madura, especias dulces, pimienta, recuerdos balsámicos y un sutil toque mineral.
En boca, se presenta sedoso, estructurado y especiado, dejando un final largo y persistente.
Un vino complejo y con personalidad que permite comprender el reconocimiento que está alcanzando esta joven bodega.
🍷 Cabeza Lobera
La cata continuó con Cabeza Lobera, un tinto elaborado mayoritariamente con Tempranillo, junto a otras variedades antiguas que conviven en el mismo viñedo.
Las uvas proceden de cepas de entre 80 y 100 años de antigüedad. El vino permanece durante nueve meses en barricas de roble francés, alcanza una graduación alcohólica de 14 % y está acogido a la D.O. Ribera del Duero.
En nariz, ofrece aromas de fruta fresca, especias dulces, pimienta y notas balsámicas, acompañadas por un sutil recuerdo mineral.
En boca, resulta sedoso, estructurado y especiado, con un final largo y persistente.
Armoniza especialmente bien con quesos semicurados y curados, carnes rojas, cordero al horno y guisos de legumbres.
🍇 Vinos que conectan personas
La jornada permitió descubrir un proyecto vitivinícola joven que, pese a su corta trayectoria, muestra una clara apuesta por viñedos de altitud, cepas de considerable antigüedad y elaboraciones que combinan técnicas tradicionales, como el uso de tinajas de barro, con diferentes crianzas en madera.
Una filosofía que encaja perfectamente con el propósito de La Garrofera Distribuciones de acercar al público vinos con personalidad, capaces de contar no solo lo que sucede dentro de una botella, sino también la historia del territorio, las variedades y las personas que hay detrás de cada elaboración.
Y todo ello en un escenario difícilmente mejorable: 1Respiro, en Serra, rodeados por la naturaleza de la Sierra Calderona y con el Castillo de Serra contemplando la jornada desde lo alto de la colina.
Porque, como recuerda el lema de La Garrofera, al final una botella alcanza todo su sentido cuando se abre y se comparte: «Vinos que conectan personas».


