El sumiller Jordi Martínez, de Guissona (Lleida), se ha proclamado vencedor de la cuarta edición del Sparkling Wine Master by Tantum Ergo, un prestigioso certamen que reúne a profesionales del servicio del vino de toda España para poner a prueba sus conocimientos sobre los grandes vinos espumosos del mundo. Martínez, que participaba por tercera vez en el concurso, hizo bueno el popular refrán «a la tercera va la vencida» y consiguió un primer premio dotado con 4.000 euros, trofeo y una botella mágnum de Tantum Ergo Exclusive, un cava con 118 meses de crianza.
Más de una treintena de sumilleres procedentes de diferentes puntos de España fueron seleccionados por la organización para participar en esta cuarta edición del Sparkling Wine Master by Tantum Ergo, una competición que se ha convertido en un importante escaparate de la preparación y profesionalidad de quienes trabajan en el mundo del vino. El certamen, promovido por Bodegas Hispano Suizas y la consultora Efecto Directo, especializada en el sector agroalimentario y vitivinícola, cuenta con la colaboración de Gastrónoma, Turisme Comunitat Valenciana, Euroselecció-Riedel y Concours Mondial de Bruxelles Sparkling Wines Session.
El objetivo del concurso es reconocer al sumiller que demuestre un mayor dominio del universo de los espumosos, desde sus diferentes métodos de elaboración y zonas productoras hasta sus características organolépticas, posibilidades de maridaje y técnicas de servicio. Para ello, los participantes deben superar una serie de pruebas teóricas y prácticas que exigen una preparación muy completa.
Un recorrido por los grandes vinos espumosos del mundo
La competición comienza con un examen tipo test en el que los concursantes deben demostrar sus conocimientos sobre vinos espumosos de diferentes procedencias, desde los grandes clásicos como Champagne, Cava, Corpinnat, Crémant, Franciacorta o Sekt, hasta otras elaboraciones internacionales de países como Inglaterra, Portugal y distintas regiones de Latinoamérica. Esta primera evaluación se completa con una cata a ciegas de dos espumosos, en la que deben analizar sus características y procedencia.
La siguiente prueba tiene como protagonistas tres elaboraciones de Bodegas Hispano Suizas: Tantum Ergo Rosé, Tantum Ergo Vintage y Tantum Ergo Exclusive, que se presentan utilizando cuatro copas de diferentes formatos. Los participantes deben valorar sus características y las diferencias que se aprecian en función de la cristalería utilizada, un aspecto que influye en la percepción de los aromas y en la expresión del vino. Antes de comenzar este ejercicio, Pablo Osorio, cofundador de Bodegas Hispano Suizas, imparte una clase magistral sobre el mundo de los espumosos, acercando a los asistentes algunos de los aspectos más interesantes de estas elaboraciones.
Una vez finalizadas las pruebas clasificatorias, los cuatro sumilleres que han obtenido las mejores puntuaciones acceden a la gran final, donde deben afrontar nuevos retos que ponen a prueba tanto sus conocimientos como su capacidad de análisis, creatividad y precisión en el servicio.
Una final que exige conocimientos, creatividad y precisión
La primera prueba de la final consiste en examinar una carta con una docena de vinos y espumosos de diferentes países e identificar los errores introducidos deliberadamente en sus referencias. Los concursantes deben detectar incorrecciones relacionadas con el método de elaboración, las variedades de uva, las añadas o las zonas de origen, demostrando así sus conocimientos sobre el panorama vitivinícola internacional.
A continuación llega una de las pruebas más vinculadas al trabajo cotidiano del sumiller: el maridaje gastronómico. Los finalistas deben proponer las mejores combinaciones para cinco platos, escogidos de un listado de doce opciones, y seleccionar los vinos y espumosos que consideran más adecuados. El jurado valora la calidad de las propuestas, su originalidad y la relación entre el precio y las características de los vinos elegidos, aspectos fundamentales a la hora de asesorar al cliente en un restaurante.
La tercera prueba exige una gran precisión y dominio del servicio, ya que los concursantes deben repartir el contenido de una botella de Tantum Ergo Exclusive entre doce copas, procurando que todas reciban exactamente la misma cantidad de espumoso. La dificultad aumenta porque no está permitido volver a servir en una copa una vez que se ha pasado a la siguiente y, además, deben intentar dejar el mínimo contenido posible en la botella. Un ejercicio aparentemente sencillo, pero que requiere concentración, pulso y una notable experiencia profesional.
Como última prueba, prevista exclusivamente para resolver un posible empate, se contempla el sabrage, la espectacular técnica de apertura de una botella de espumoso mediante un sable, una práctica tradicional que exige habilidad y una ejecución cuidadosa.
Jordi Martínez consigue la victoria en su tercera participación
Tras superar las diferentes fases del concurso, los cuatro profesionales que alcanzaron la final fueron Laura Rodríguez y Antonio Fernández, ambos de Burgos; David Santos, de Alicante; y Jordi Martínez, de Guissona (Lleida). Todos ellos demostraron un elevado nivel de preparación ante un jurado compuesto por personalidades del mundo de la gastronomía y especialistas del sector, que finalmente proclamó vencedor a Jordi Martínez.
Su triunfo tuvo un significado especial, ya que era la tercera ocasión en la que se presentaba al Sparkling Wine Master by Tantum Ergo. Después de dos participaciones anteriores, la perseverancia y el esfuerzo encontraron su recompensa en esta cuarta edición, haciendo realidad el conocido refrán «a la tercera va la vencida».
Finalmente el Jurado declaró como ganadores:
Primer premio: Jordi Martínez (Guissona, Lleida). Dotación económica de 4.000 euros, trofeo, una botella mágnum de Tantum Ergo Exclusive, con 118 meses de crianza y una plaza como Jurado en el Concurso Mundial de Bruselas 2027..
Segundo premio: Laura Rodríguez (Burgos). Dotación económica de 1.500 euros, diploma acreditativo y una botella de Tantum Ergo.
Tercer premio: Antonio Fernández (Burgos). Dotación económica de 500 euros, diploma acreditativo y una botella de Tantum Ergo Rosé.
Cuarto premio: David Santos (Alicante). Dotación económica de 500 euros, diploma acreditativo y una botella de Tantum Ergo.
Un reconocimiento al conocimiento y a la profesión de sumiller
El Sparkling Wine Master by Tantum Ergo demuestra que el trabajo de un buen sumiller va mucho más allá de conocer etiquetas o recomendar un vino. Su labor exige una formación constante sobre las variedades de uva, los métodos de elaboración, las regiones productoras, las crianzas y las posibilidades de armonización con la gastronomía, sin olvidar la importancia de ofrecer un servicio cuidado y profesional.
Esta cuarta edición ha vuelto a poner en valor el talento y la preparación de los participantes, además de contribuir a difundir la cultura de los vinos espumosos, un mundo de enorme riqueza y diversidad que continúa despertando un creciente interés entre los profesionales y aficionados.
Jordi Martínez se incorpora así al palmarés del certamen como nuevo Maestro de los Espumosos, después de demostrar que la constancia, la preparación y la pasión por el vino pueden convertirse en la mejor combinación para alcanzar la victoria.


