Seguramente Mayte Morant, fundadora junto con su marido Pedro Sánchez, del Complejo Deportivo Bergamonte, hubiese firmado con los ojos cerrados el celebrar una fiesta de 50 aniversario como la que se vivió ayer en este establecimiento de la Puebla de Farnals (Valencia). Lúcida y visiblemente emocionada, María Teresa recordó durante su intervención algunos detalles de su inauguración, así como la trayectoria de los primeros años, con cuatro pistas de tenis que pronto llamarían la atención atrayendo al público a sus instalaciones, creando peñas de tenis, e incluso alguno de sus miembros esperaban entonces en sus propios coches horas antes de su apertura para reservar las pistas a primera hora para poder disfrutar después del entrenamiento de un copioso almuerzo de grupo. Citó como referentes a la “Peña Las Pelotas” y a la “Peña de 9 a 11” en alusión al horario de su práctica. Bergamonte alcanzó en aquellos tiempos una gran reputación como escuela de tenis, incluso algún campeón de entonces tuvo su iniciación en sus instalaciones. Rodeada por su familia, hijos y nietos, María Teresa presentó orgullosa en el escenario la tercera generación de la familia de este emblemático restaurante que es hoy todo un referente tanto gastronómico como en la practica de deportes de raqueta.
Este sueño que sería una realidad comenzaba al regreso del matrimonio de Suiza donde habían emigrado en los 60 como otros tantos españoles. María Teresa y Pedro se esforzaron en construir un pequeño recinto deportivo, con piscina, pistas de tenis, minigolf y una pequeña oferta gastronómica basada en las brasas, en la que ofrecían carne de chuletón a una peseta el gramo. Con el tiempo irían ampliando la oferta hostelera, comenzando por su Barraca que construyeron con los materiales típicos de estas construcciones. Este fue el inicio de la ampliación de sus instalaciones que irían incrementando paulatinamente. El trabajo lo compaginaban con la educación de sus hijos Cristina y Mauri y con eventos que tenían el foco en la actualidad deportiva del tenis, creando el Open de Bergamonte y otros torneos sobresalientes.
Casi sin darse cuenta Bergamonte adquirió renombre y el reconocimiento de todas aquellas personas que entrenaban en el mismo o lo visitaban para disfrutar de su gastronomía y del entorno. Fue durante años el epicentro social de la Puebla de Farnals y maquinaria de multitud de celebraciones.
Años más tarde sus hijos cogerían las riendas de este espacio y como sus progenitores lo irían adaptando y modelando a las exigencias de los nuevos tiempos, aunque eso sí, sin perder la esencia con que se creó, ser un centro de reunión para amantes del deporte y de la buena mesa y sentirse como en casa.
En la actualidad Bergamonte ya ha escrito muchas páginas, formando parte de la historia valenciana, en cuanto a su gastronomía, celebraciones de todo tipo, sociales y empresariales, jornadas gastronómicas, sus citas mensuales con el maridaje de vinos de distintas denominaciones de origen españolas y la gastronomía valenciana, su apuesta por los platos de cuchara tanto valencianos como de otras culturas gastronómicas o su reciente propuesta de “La Turbina Food Marquet”, escenificada en varios stand que ofertan burguers, sushi, tapas, los clásicos espetos malagueños, bebidas y música para disfrutar por las tardes junto a amigos y familiares. Y en el plano deportivo la promoción constante del tenis valenciano a través de sus cursos e instalaciones y de natación para los más pequeños. Muchos premios avalan esta incesante trayectoria, reconocimientos que se haría larguísimo nombrar en estas líneas.
Pero a pesar de todo esto si hay que reseñar algo por encima de todo esto sería el trato que dispensa esta familia, que siempre te recibe con una amplia sonrisa y la inquietud constante de que te lleves un recuerdo inolvidable de este lugar. La premisa de sus fundadores tienen continuidad en las nueva generación. Bergamonte es un lugar para disfrutar, aprender y soñar, una empresa única en su género.
Muchas cosas habían que celebrar y Bergamonte se rodeo de clientes y amigos para festejarlo. Se ofreció un catering a los invitados y se disfrutó de la actuación musical de Jenna (música disco de los 80) y del arte de Xavi y Elena vocalista y músicos que contribuyeron a la noche mágica vivida en el día de ayer


